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viernes, 31 de julio de 2009

Going down

Pero a veces subo y a veces bajo. No sé si ya lo dije, pero Siri Hustvedt contó una vez que si podía volar tan bajito era porque también era capaz de volar alto. A veces elijo lo bueno, y a veces quiero desesperadamente lo que me hace mal. Busco el placer de un dolorcito al que ya me acostumbré. Porque después de todo, ¿quién no está más cómodo en terreno conocido?
Por eso también es que a veces tengo que bajar.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Desborde(r)

Quiero decir algo. Quiero decirlo y espero que no se enojen los que pretenden que Mirinda sea delicada y discreta, porque -acabáramos- si la conocen, saben que eso no ocurrirá. Hay algún antecedente de un vano intento suyo por reformarse y vivir una existencia prolija y limitada. Pero siempre es peor, porque Mirinda es desborder. Habla de sí misma en tercera persona, porque a veces necesita desdoblar para mirarse desde afuera, reconocerse y volverse a elegir. Porque se quiere, por momentos no se gusta o no se cree, pero en el fondo, se quiere. Y cuando le aprietan mucho los zapatos o cuando no la aman bien - ¿quién puede decir qué dolor es mayor? escribe Pessoa-, escapa, descalza, a la carrera. En el campo le enseñaron que si no respira, no siente nada cuando los cardos le pinchan los pies. Por eso, toma aire y corre. Lejos, tan lejos como haya estado de sí misma. Y se ríe a carcajadas hasta quedarse dormida. Y hasta puede ser que sea feliz.